Pronto…

Pronto podremos disfrutar del aroma de las flores ahora que la primavera ha despegado; pronto sentiremos el hormigueo del agua fría en nuestra piel.

Ya falta poco para que el sol abrigue nuestro rostro con sus rayos dorados. Ya queda poco para los abrazos, para los besos con los nuestros. 

Pronto sentiremos de nuevo el calor de sus manos. Pero ahora debemos ser fuertes. Más que nunca. Porque nos necesitan. Porque nos necesitamos.