Pasan los días

El relato de alguien que intenta sobrevivir a una ruptura.

Las frías sábanas me envuelven y los días pasan, como si nada. Abro las ventanas y dejo que entre la luz. Ahí afuera, nada cambia. Pero aquí dentro, cambia todo. Han pasado varios meses sin ti y yo ya he pasado por todas las fases: odio, dolor, añoranza, melancolía, amor… Ahora ni siquiera sé en qué fase estoy. ¿O quizá me encuentro en todas? ¿Es cíclico, consiste en eso?

Pensar, “darle al coco” está sobrevalorado. Me está consumiendo y matando poco a poco, sin que apenas me dé cuenta. Porque de día sobrevivo, me alimento de emociones, guardo el equilibrio; el mar me calma, la lectura me evade, la música me distrae… Pero en cuanto llega la noche, entonces viene, sin que yo se lo pida. Viene para recordarme quién es, me aprieta entre las sábanas hasta que me asfixia. Y así, día tras día.