Renacer

Esta joven, que se replantea su vida tras años de sufrimiento, tendrá que ser más fuerte que nunca.

Apoyada en el cristal, con la mirada perdida, notaba los fuertes latidos de su corazón y las lágrimas bañando lentamente su rostro.

Trataba de asimilar lo que acababa de ocurrir. Él le había hecho tanto daño que no podía soportarlo ni un minuto más. Se sentía humillada, frágil, sola… Aquella maleta que había traído en su momento, llena de ilusión, se acababa de vaciar por completo. Ahora solo le quedaba la rabia; y las ganas de gritar.

Había decidido que esa iba a ser la última vez que lo perdonaba, pues ya había sufrido bastante todos esos años. Sin embargo, todavía aterrada y confusa, se preguntaba cómo iba a rehacer su vida después de haberlo perdido todo por él: su adolescencia, sus primeros años de juventud y a su familia. Se había marchado de casa sin pensarlo ni un minuto, dando las mínimas explicaciones. No se lo perdonarían jamás.

Pero logró que las dudas se convirtieran en su escudo y el miedo en sus armas. Sin vacilar, apretó los puños con fuerza y volvió de nuevo a su habitación. Cuando llegó, todo a su alrededor parecía más quieto que nunca.

Tan solo cogió su maleta vacía. No iba a necesitar nada más. Se la llevó con la esperanza de llenarla de nuevo algún día.