Caos

Me equilibro sobre mi cabeza con los pies apuntando al cielo. Unos van para allá, otros para acá. Se chocan y ni se miran. No escucho ninguna canción entera; las letras se entrecruzan sin sentido. Amor, te odio, vete por donde has venido.

Gente de veinte que vive como los de cuarenta. Gente de cuarenta que aparenta tener veinte. Influencers. Vintage. Cuarenta billetes de los grandes con veinte neuronas de las pequeñas. Muchas veces es proporcional. Exponencial a la inversa.

Quiero alzar el vuelo y me amarro con un ancla a lo más profundo. Predico la soledad mientras voy en busca de letras, voces y cuerpos. Contaminación con ruedas de caucho ecológico. Algodón de azúcar de caña integral. Mares de plástico.

Los de ahora

¿Por qué tan selectivos?

Buscando el frente, nada más.

¿Por qué más destructivos?

Sin querer mirar atrás.

 

Nuestra guía en una caja 

fabricada por los de arriba,

con forma de alhaja

y de difícil salida.

 

Vivos creyentes con potestad

de negar lo “imposible”,

postrados ante su majestad,

la reina de lo invisible.

 

Conformes con media moneda

y bien hartos de sabiduría, 

aunque nos falte escuela

y afán de camaradería.