Nada que contar(me)

Hoy me he dispuesto a hurgar entre los tejidos en busca de historias que contar(me). Pero nada sale. Todo está demasiado lejos como para alcanzar una simple palabra del corazón.

Así es desde que te fuiste. Ya no me quedan piezas para tocar ni papeles que interpretar. Ahora me limito a sobrevivir entre latas vacías y sábanas ajenas que no me convienen.

Después vuelvo a casa, que parece un puto iceberg. El gato me mira como si nada fuera con él. Me voy al agujero, y entre alcohol y notas musicales fluyen tristes las letras sobre el papel.

Autor: Aitana Morales

Los libros siempre nos acompañan, pero son sus historias con las que nunca dejamos de soñar. De mi amor por las historias nace ¡Sin tiempo para Leer!